La Centinela - Revista digital del acontecer consaburense

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martes, 11 de abril de 2017

Un vídeo del castillo de Consuegra de 1988


En la entrada anterior de este blog, nos alegrábamos de las últimas obras de rehabilitación de nuestro castillo, donde se indicaba que no debíamos olvidarnos del monumento más característico de nuestro patrimonio, para que se consolide adecuándolo y potenciándolo como merece, porque de esta manera, se multiplicarán a su vez las visitas y logremos una mayor explotación económica del mismo, para beneficio también de las magníficas representaciones histórico-teatrales de los grupos que actúan en su interior.

Foto: Archivo Francisco Domínguez Tendero
Para comprender y valorar mejor todo el trabajo realizado en la fortaleza consaburense, desde que comenzó su desescombro y rehabilitación en el año 1963, en esta ocasión traemos a este blog un vídeo sobre el castillo, realizado hace casi treinta años por profesores y alumnos del Colegio Público Santísimo Cristo de la Vera Cruz, dentro del proyecto Mercurio (1988) y que por el tiempo transcurrido se ha convertido en un documento histórico, a pesar de que las imágenes no tengan la calidad deseable, que hoy es fácil obtener. Valoramos este excelente trabajo como merece y que realizado hace ya tres décadas con escasos recursos y medios técnicos, nos permite hoy observar los cambios que ha sufrido la ciudad y sobre todo la fortaleza sanjuanista, con las diferentes rehabilitaciones llevadas a cabo por las Escuelas Taller y otras restauraciones que se han realizado por el Ayuntamiento de Consuegra y sus corporaciones municipales.

Foto: Archivo Francisco Domínguez Tendero
El cortometraje en color, con imágenes y sonido, lo realizaron los profesores Pedro Luis Camuñas Rosell (natural de Madridejos), y Andrés Punzón Palmero (natural de Consuegra) con la colaboración de los alumnos de la denominada entonces Segunda Etapa (6º, 7º y 8º curso). El primero fue profesor del Colegio Público Santo Cristo desde 1976 a 1978 y después de un paréntesis, volvió en 1981, hasta el año 1991, ocupando los cargos de Secretario y Jefe de Estudios de dicho centro. El segundo –Andrés-, llegó muy joven, y con muchas ganas de trabajar en los diferentes proyectos que el colegio Santo Cristo acometió. Por lo que ambos participaron también en la puesta en marcha de una emisora de radio escolar que se denominó “Hoy de hoy”, y un periódico juvenil llamado Cosmos, organizando también jornadas culturales y trabajos de renovación pedagógica. Agradecemos sinceramente a Pedro Luis y a Andrés, aquella iniciativa, que hoy nos sirve para valorar la trayectoria y evolución de nuestro castillo de Consuegra a lo largo del tiempo, que es sin duda, el monumento más visitado de toda la comarca.


video

                                                                                                                                                F. Domínguez Gómez

viernes, 7 de abril de 2017

La última rehabilitación en el castillo de Consuegra a cargo de un Taller de Empleo


Los molinos de viento de nuestra ciudad han acaparado la atención desde hace tiempo; el pasado 2016 con el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes y hasta hace poco, con la celebración del Día Mundial de la Poesía.


Si los molinos son nuestra seña de identidad, el castillo es nuestro monumento más emblemático y ambos componen un patrimonio inigualable y único en toda La Mancha.

En esta ocasión vamos a ocuparnos de la vieja fortaleza sanjuanista por diferentes razones; una de ellas, las últimas obras de rehabilitación que han pasado inadvertidas al haberse producido diferentes eventos y celebraciones en los últimos meses. Las obras acabaron el 31 de diciembre pasado; fueron realizadas por el Taller de Empleo, cuya organización comparten el Ayuntamiento de Consuegra y la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, teniendo una duración de 6 meses. Durante el mismo, se llevó a cabo el cerramiento del muro norte del núcleo central del castillo, siendo dirigidas las obras por Margarita Rodicio y el maestro de obras Fernando Ortiz Gutiérrez, expertos conocedores del entorno y del edificio, que tuvieron a su cargo a 8 trabajadores (2 hombres y 6 mujeres).

No entraremos en detalles sobre si la fórmula de estos talleres, es la idónea para llevar a cabo este tipo de proyectos, pero sí queremos a través de estas imágenes, mostrar la consecución de los muros y de los arcos que el Taller de Empleo se ha encargado de terminar y a su vez, manifestar nuestra satisfacción, que sería aún mayor, si algunas de las estancias que permanecen desde su restauración cerradas, se abrieran a los centenares de turistas que diariamente llegan a Consuegra y visitan asombrados la fortaleza más espectacular del antiguo Campo de San Juan en La Mancha. Recordar también que el monumento más visitado de la zona, debe siempre mostrar su mejor aspecto. Cuidar los pequeños detalles no cuesta tanto; un mantenimiento continuo es siempre más rentable, y la buena impresión que se llevarán los visitantes siempre redundará en beneficio de Consuegra.










F. Domínguez Gómez

martes, 28 de febrero de 2017

En busca de sus antepasados


Desde que iniciamos la andadura de investigar la historia, el patrimonio y la cultura consaburenses, ha habido quienes se han interesado por lo que hacemos, de una manera u otra, bien integrándose en nuestro proyecto, mostrando su interés y reconociendo el trabajo realizado o adquiriendo las publicaciones y compartiendo nuestros blogs.

También hubo quien llegó a Consuegra hace varios años en busca de sus raíces, y como no podía ser de otra manera, nos encontró rápidamente. Por el entusiasmo que demostró hacia todo lo consaburense, se hizo acreedor de nuestra confianza y amistad desde el primer momento. Pablo Landaluce González, joven periodista de profesión, quería conocer y palpar el lugar donde vivió parte de su familia, y revivir lo que le habían contado sobre ellos.

Pablo, vive todo lo nuestro como un consaburense más, siguiéndonos a través de todos los medios actuales, para estar al día de cuanto acontece en Consuegra, su pueblo ya de adopción por méritos propios.

Con él hemos compartido algunas de las múltiples visitas que ha hecho a Consuegra, para revivir el pasado de su familia materna, entre las que estaban su tío abuelo don Ramón Luis Clemente Merino y su bisabuelo don Ramón Clemente Chamorro, ambos médicos de profesión. Tras realizar una búsqueda en los archivos municipal y parroquial de Consuegra, y obteniendo algunos datos que le hemos anticipado unos y otros, junto a otras investigaciones personales, decidió como buen periodista, hacer una pequeña historia de los médicos en Consuegra durante los siglos XIX y XX.

Idea que apoyamos desde el principio, animándole a publicarla e incluirla en nuestros “Cuadernos de Historia y Cultura Popular” próximamente. En este blog diremos quién es Pablo Landaluce; reflejaremos sus impresiones y como fue su encuentro con sus familiares y con las diferentes personas que le hemos ayudado desde el comienzo de su idea.


¿Quién es nuestro protagonista?

Pablo Landaluce González (Madrid, 1985) es periodista. Desde 2007, trabaja como redactor y locutor de los Servicios Informativos de Onda Cero -ATRESMEDIA Radio-, donde se ha especializado en información sobre Educación, Cultura y Tráfico. Es Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense y Licenciado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Actualmente, estudia el Grado en Derecho en la Universidad Complutense y un Máster en Dirección de Comunicación Corporativa en OBS-EAE Business School. Aficionado al mundo de la Historia, es miembro de la familia Merino, de larga tradición consaburense.                               


 F. Domínguez G.


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                     Mis primeras impresiones en Consuegra 


Hace casi cinco años que “regresé” a Consuegra, aunque nunca antes había estado. “Volví” acompañado de mi madre, con el propósito de conocer el lugar donde pasó parte de su niñez y donde mi familia, de apellidos Clemente y Merino, hunde buena parte de sus raíces. Recuerdo perfectamente aquel día soleado de abril, en el que quedé fascinado por la vista del Cerro Calderico, por sus molinos de viento y su Castillo, por la Plaza y, muy especialmente, por la calle en la que vivieron mi madre, mi abuela y mi bisabuela. Paseando con ella, jugué a imaginar cómo era el número 12 de la calle del Cristo donde se levantaba la casa familiar, derribada hace ya más de cuarenta años. El último que vivió y pasó consulta en ella fue mi tío-abuelo, el médico Ramón-Luis Clemente Merino al que, sin duda, muchos lectores recordarán.



La casa de Ramón Luis Clemente (años 60) en la calle del Cristo frente a la  Ermita.
La fotografía está tomada al paso de la Cofradía de la Virgen de la Esperanza
 y su banda de cornetas y tambores en Semana Santa, subiendo hacia la ermita
Foto: Archivo Francisco Domínguez Tendero

Calle del Cristo frente a la ermita
Foto: Archivo Francisco Domínguez Tendero

Como madrileño de nacimiento y consaburense de ascendencia que soy, “regresé” en busca de información sobre esos antepasados a los que no conocí. Como periodista, pregunto por casi todo. Como aficionado a la Historia y a la Genealogía, me gusta escuchar anécdotas y vivencias. Por todos estos motivos, me propuse reconstruir las vidas de esas personas que me precedieron. Lo que nunca imaginé es que iba a encontrar algo mucho más grande: la familia de la que nos habíamos desconectado por el paso del tiempo, de las generaciones y la distancia.

Después de esa primera visita, decidí enviar una carta a la Parroquia de Santa María La Mayor. Así es como conocí a Domingo Verbo, sin el que nada de esto hubiese sido posible y a quien le debo algo más que un agradecimiento. Fue él quien me puso en contacto con la familia Ortiz-Merino -en especial, con Sagrario-. Gracias a ellos, los descendientes de los Merino hemos vuelto a tener contacto y nos juntamos a comer en Consuegra una vez al año, aproximadamente.

Animado por esos primeros hallazgos, empecé a reconstruir la historia de mi bisabuelo, el médico Ramón Clemente Chamorro. Natural de Riosalido -Guadalajara-, nació en 1884 en el seno de una familia que tenía sus orígenes en el municipio de Anguita. Hijo de un cirujano menor -equivalente a lo que hoy sería un practicante-, él y sus hermanos se trasladaron por distintos pueblos de La Mancha hasta llegar a Madrid. En 1904 empezó a estudiar Medicina en la Universidad Central, donde aprendió mucho del profesor Santiago Ramón y Cajal -quien recibió el Premio Nobel en esos años-. Al acabar la carrera en 1910, se trasladó a Consuegra para ocupar una de las tres plazas de médicos titulares o de la Beneficencia, que había quedado vacante. Allí conoció y se casó con su mujer, mi bisabuela Luisa Merino Minaya, con quien tuvo seis hijos.

Ramón Clemente Chamorro

Ramón Luis Clemente Merino

En este proceso de reconstrucción han sido también muy importantes otras personas a las que he ido conociendo. Algunos de ellos familiares, como los Martín-Palomino Merino. Otros, cercanos a mi familia, como Miguel Ángel Gómez. No puedo olvidarme de algunas “autoridades” en la Historia de Consuegra. Entre ellas, José García Cano, Elías y Ángeles Anaya, el archivero municipal José Luis García-Moreno, Julio García Ortiz y, por supuesto, de Francisco Domínguez Gómez, quien me ha animado a divulgar en esta publicación una parte de la documentación que he ido rescatando del olvido. 

En octubre de 1963, cinco meses después de abandonar Consuegra para vivir en Madrid, mi tío-abuelo Ramón-Luis Clemente escribió un pequeño artículo en “La Centinela” -revista que editó Francisco Domínguez Tendero-. Con el titular “He estado en Consuegra”, describió el “ambiente de cordialidad y cariño” con que fue recibido para celebrar su primer Día del Ausente. Algo que le hizo “sentir el hondo escalofrío de una oleada intensa de emoción, de las que pocas veces se experimentan en la vida”. Eso es, precisamente, lo que he encontrado yo medio siglo después. 

Dispuesto a devolver parte de lo que he recibido, me planteo escribir una pequeña historia sobre esos médicos de Consuegra que tanto hicieron y tanto esfuerzo emplearon para curar a nuestros antepasados, arriesgando incluso sus propias vidas. Esta tarea se me antoja difícil por el tiempo que ha transcurrido y porque soy periodista, pero no historiador. Intentando superar las barreras, ya puedo adelantar un pequeño índice de los médicos de los siglos XIX y XX. Son los siguientes:
  1. Santiago Berola.
  2. Jerónimo Martín-Nieto y Pliego.
  3. José Armengod y Araguad.
  4. Patricio del Álamo Gálvez.
  5. Federico Armengod Reig.
  6. Leonardo Mariano Mínguez y Yepes.
  7. Francisco Fuentes Sabino.
  8. José Mínguez Sánchez.
  9. Ramón Vázquez Ciáurriz.
  10. Ramón Clemente Chamorro.
  11. Miguel María Delgado Saavedra (ejerció durante unos meses).
  12. Juan Clímaco Díaz Almansa.
  13. Rogelio Gómez-Jareño y Campoy.
  14. Antonio Almodóvar Rivero.
  15. Juan Fernández-Layos (médico “tocólogo”).
  16. Francisco Hijosa Moya.
  17. Ramón Luis Clemente Merino.
  18. Junier Prado Almodóvar (médico estomatólogo).
  19. Pablo Barrio Fernández-Layos.
  20. Pedro Albacete del Pozo.
Labor en la que también han aparecido los nombres de los farmacéuticos:
  1. Eugenio Gómez-Jareño. 
  2. Julián Montero y Serrano. 
  3. José Ulla Gallego. 
  4. Emilio Guillén Murat. 
  5. Carmen Moreno Fuentes.
Identificados a buena parte de los protagonistas, sólo queda empezar a escribir esta historia. Espero que guste y, a la vez, sorprenda.

Pablo Landaluce González


viernes, 17 de febrero de 2017

El Museo de los Molinos del Mundo y el pintor Gregorio Prieto; un gran olvido en Consuegra

     Hace unos días nos llegó una referencia del periódico Lanza Digital de Ciudad Real (de fecha 1 de febrero de 2017) sobre el pintor Gregorio Prieto y la actividad que realiza habitualmente el Museo Municipal de Valdepeñas denominada Vive tu Museo, con el objetivo de acercar el arte a sus ciudadanos y dar a conocer su patrimonio artístico. En esta ocasión le tocó el turno a la obra "Molinos de Viento de Consuegra", del gran artista manchego. Este cuadro pertenece a la Fundación que lleva su nombre, ubicada en la Casa-Museo de Valdepeñas, su ciudad natal.

                          

                          


     Genma Candelas, guía de museos y patrimonio cultural de Valdepeñas, analizó la obra y destacó la "explosión de color y el movimiento" del cuadro, que obtuvo el primer premio en la XIII Exposición Provincial del año 1952. En este paisaje consaburense se observa una composición de nueve molinos de viento, que la guía calificó como "un cuadro cargado de ideología, a la vez expresionista y surealista... la perspectiva esta mal echa de forma intencionada", destacando también la saturación de color y la simbología del cuadro, que en su momento reivindico la reconstrucción del paisaje manchego con sus molinos, añadiendo también, que esperaba de los asistentes su personal interpretación sobre los "gigantes" de la obra cumbre de la Literatura Universal.

     Por esta y otras circunstancias vamos a hablar hoy en este blog de Gregorio Prieto (1897-1992), un gran desconocido para los consaburenses, anticipándonos así mismo a nuestro próximo Cuaderno de Historia y Cultura Popular donde analizaremos como merece a este personaje tan ligado a nuestra historia reciente y destacaremos su figura como gran artista manchego componente de la conocida y famosa Generación del 27. Las vanguardias europeas marcaron su formación artística, lo mismo que su amistad con Rafael Alberti, Luis Cernuda, Federico García-Lorca y Vicente Alexander. Muchos datos más podríamos aportar de este insigne personaje, pero hoy nos interesa sobre todo su vinculación a Consuegra en las décadas de los años 60 y 70.

    Él, fue uno de los quijotes del siglo pasado que soñó y se lanzó al campo de batalla para recuperar los molinos de viento y convertirlos en símbolo de la tierra de Don Quijote.

      Recomendamos visitar el Museo Gregorio Prieto de Valdepeñas, donde permanece toda su obra, donde se encuentra a su vez la Fundación del legado del artista, para así comprender la dimensión de este insigne manchego. 

     Con respecto a Consuegra, fue uno de sus principales valedores y gran apoyo del entonces alcalde Pedro Albacete del Pozo y Francisco Domínguez Tendero, para comenzar la aventura de la reconstrucción de los trece molinos de viento, que componían una Crestería que ellos mismos bautizaron así.

     Hoy, el nombre de este manchego solo permanece en un pedazo de piedra de molino, como un humilde testigo en una senda muy cercana al molino de viento Chispas -su molino desde entonces- y por la que subió el artista en sus primeras ocasiones cuando visitó Consuegra acompañado de Pedro Caballero, (hijo del Tío Jesús, usuario del molino), Pedro Albacete y de Francisco Domínguez, para estudiar las posibilidades de volver a dar vida a aquél "viejo gigante", idea que entre todos llevaron a cabo gracias en primer lugar a Pedro Caballero que cedió la "posesoria" del mismo al Ayuntamiento de Consuegra para su reconstrucción, quien lo cedió posteriormente a Gregorio Prieto, el cual, a cambio donó a Consuegra una colección de cuadros pintados por él mismo, con la temática de los molinos de viento de La Mancha y de otros países donde también existen estos ingenios.


      Estos cuadros quedaron expuestos en el molino Chispas que fue inaugurado el día 31 octubre de 1965 con motivo de la III Fiesta de la Rosa del Azafrán, convirtiéndose este molino a partir de entonces en el Museo de los Molinos del Mundo.

Molino Serijo, el único que permanecía en pie en 1963.
Una vez reconstruido, fue bautizado con el nombre de Chispas.
Foto: Archivo Francisco Dominguez Tendero


Inauguración del molino Chispas. Gregorio Prieto se dirige a los numerosos
asistentes en la puerta del mismo Se pudo acceder hasta la altura del molino gracias 
al carreterín que se estaba construyendo. Desde ese punto existía una senda que a 
partir de ese día quedó bautizada con el nombre del artista. 
                                            Fotos: Archivo Francisco Dominguez Tendero                                         
   
     Los avatares del tiempo y múltiples circunstancias junto a algunos "males crónicos" de los que siempre han adolecido nuestras instituciones, llevaron al traste este Museo y a esta gran obra o legado de la que hoy, queda el molino en pie -pidiendo una restauración inmediata- y solo quince de los cuadros de la colección, que se encuentran colgados en las paredes de la oficina del Taller de Empleo (antes Escuela Taller). Colección que creemos incompleta por el descuido y desconocimiento de unos y otros y también por el poco interés que hacia el patrimonio y la cultura locales hemos tenido todos a lo largo del tiempo. Entre estas obras permanece el cuadro más emblemático, aquél que el pintor acabó el mismo día de la inauguración, de una manera muy original, al que añadió alrededor de los cuatro lados del dibujo, la fecha y detalles de la inauguración del Molino-Museo, junto a los nombres de los artífices de aquellos hechos. Desgraciadamente, el precioso dibujo hoy esta mutilado por la mano de alguien que borro casi todas las anotaciones manuscritas años después. No sabemos por qué se destruyó parte de esta obra, con el gran valor simbólico y artístico que supone para nuestro patrimonio, sin contar el económico, pues de todos es sabido el importante valor que desde hace décadas tienen las obras del pintor manchego.



     Hoy, después de mucho tiempo, nos sentimos obligados a dejar constancia de estos acontecimientos, para que no se olvide este legado tan importante para Consuegra. Como siempre, estamos dispuestos a colaborar con las instituciones locales, en una causa más, de tantas como nuestra ciudad demanda, sin olvidarnos siempre, de la ya antigua reivindicación de los museos que necesita Consuegra: El arqueológico y el de la Orden de San Juan.




Mujer manchega. Autor: Gregorio Prieto
                               
                                       
                                       
                                       

    La prensa nacional y la revista La Centinela en su número 33, cuyas páginas reproducimos a continuación, dio buena cuenta de todo lo acontecido aquel día 31 de octubre, cuando tuvo lugar la III Fiesta de la Rosa del Azafrán, inaugurándose así mismo el Museo de los Molinos del Mundo. Acudieron un gran número de personalidades del mundo del arte y la cultura, así como embajadores y agregados culturales de diversos países, que mostraron su apoyo a Consuegra y al movimiento que entonces surgió para poner en valor La Mancha y sus molinos.





     
F. Domínguez G.


viernes, 2 de diciembre de 2016

El circo romano de Consuegra suscita el interés científico en el III Congreso Internacional de Arqueología y Mundo Antiguo de Tarragona: “La gloria del circo” (noviembre, 2016)


     Después del interés que desde hace unos años se ha despertado, por nuestro patrimonio histórico y a pesar del retraso “crónico” que hemos tenido en actuaciones y excavaciones arqueológicas, lo mismo en el casco urbano de la ciudad, que en el Cerro Calderico. Podemos decir que actualmente se están dando pasos importantes para poner a la Consuegra romana, en el lugar que le corresponde, como una ciudad importante de las tres que comprendían la antigua región de la Carpetania: Alcalá de Henares (Complutum), Toledo (Toletum) y Consuegra (Consabura).


     Los estudios e investigaciones de los impresionantes restos arqueológicos que perduran en la ciudad y su territorio: Presa Romana, acueducto, Estanques Romanos, estatuas, etc., y tantos otros aparecidos hace largo tiempo y mencionados en las referencias históricas de autores como Domingo de Aguirre (1769), demuestran lo que pudo ser la Consabura romana, aunque sabemos que queda mucho por investigar.


     Y del Circo romano, en particular, como edificio clave de la ciudad solo tenemos, un trabajo pionero en los años 60 que no tuvo continuidad (publicado en 1971), del arqueólogo Francisco Giles Pacheco, el cual realizó una pequeña excavación en la zona del circo romano de Consuegra, junto a referencias orales de algunas personas de 65 años en adelante que vivieron y aún viven por la zona y recuerdan haber visto muros y arcos a los cuales accedían por oquedades para su entretenimiento y juegos. También han aparecido restos de columnas y sillares aislados en algunas casas de la zona y no han faltado comentarios de haber visto al edificar en muchas casas de la calle del Circo Romano múltiples vestigios que desgraciadamente no se han documentado. También hay tres ánforas de las cuatro que están depositadas en el Museo Arqueológico Municipal de Consuegra que son de la zona del circo romano, aparecidas en los años 60-70 del siglo pasado.

     Un circo romano merece más atención por parte de todos, ya que su número es todavía escaso en la Hispania romana (la actual España y Portugal) no sobrepasando la quincena de los documentados arqueológicamente. De ahí que desde estas líneas aplaudamos la iniciativa del Excmo. Ayuntamiento de Consuegra de tratar de poner en valor este importante monumento.


     Por todo lo cual historiadores y arqueólogos como Francisco Giles Pacheco y Juan Francisco Palencia que forman parte de nuestro proyecto “Consuegra en la Historia” son conscientes de ello, experiencia y juventud unidas han dado un paso más presentando una ponencia en el 3º Congreso Internacional de Arqueología de Tarragona, que se ha celebrado en el Centro de Estudios Tarraconense organizado por el ICAC (Instituto Catalán de Arqueología Clásica)  del 16 al 19 de noviembre. El trabajo expuesto con el título de “¿Existió un circo romano en la antigua Consabura (Consuegra-Toledo)?” Aporta nuevos datos y pruebas obtenidas en los últimos años junto a otros que ya obtuvo en su día Giles Pacheco y que se quedaron sin publicar. El interés despertado por la ponencia en un foro tan importante, junto al posterior trabajo publicado permitirá reforzar el interés por seguir investigando el pasado romano de Consuegra.



     No podemos negar que desde que iniciamos nuestro proyecto de investigación y difusión de la historia y el patrimonio consaburense en el año 2009 contamos entonces con la ayuda y el apoyo del entonces Alcalde Don Benigno Casas, junto al patrocinio del Ayuntamiento y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que facilitaron las primeras excavaciones arqueológicas en el Cerro Calderico y en la Presa Romana en el verano de 2014, dentro del proyecto que se denominó: “Consabura: ciudad y territorio”, bajo la supervisión de los codirectores Juan Francisco Palencia, Diego Rodríguez López-Cano y el arqueólogo Rafael Caballero García.

     Y actualmente debemos agradecer la labor del Alcalde Don José Manuel Quijorna y de la Concejalía de Cultura y Hacienda que preside Don Jesús Romero, ya que también han apostado claramente por la revalorización de nuestro patrimonio lo mismo que por el turismo como fuente de desarrollo local y con su apoyo de nuevo este año se han vuelto a organizar las III Campañas Arqueológicas de verano (2016), junto a las II Jornadas de Difusión y Formación Arqueológica y Patrimonial con tres charlas-ponencias que tuvieron una importante asistencia de público, en la segunda de las mismas, intervino  el arqueólogo Francisco Giles Pacheco, que puso de nuevo en valor el circo de Consabura retomando y ampliando en su charla sus primeros trabajos de los años 60, la charla fue compartida por el historiador Juan Fco. Palencia, quien  anunció en la misma “la importancia de presentar en el Congreso sobre circos de Tarragona las últimas investigaciones” que ellos estaban llevando a cabo, y así ha sido. Ambos han acudido a esta cita tan importante para la reivindicación de nuestro pasado.


     A pesar de la distancia, mereció la pena acompañar a estos dos grandes valedores de nuestro pasado romano, a la fascinante ciudad de Tarraco y a un foro tan prestigioso y en un marco tan impresionante como el Centro de Estudios Tarraconense. Para apoyar una causa en la que desde que iniciamos el proyecto “Consuegra en la Historia”, nos propusimos poner en valor nuestra historia y nuestro patrimonio en beneficio de todos. 
            
      No nos cansaremos de agradecer a Francisco Giles Pacheco, todo lo que hizo y sigue haciendo por nuestra ciudad, y recordar a nuestras autoridades locales la propuesta que hicimos en las II Jornadas de Difusión y Formación Arqueológica y Patrimonial (ver entrada en este mismo blog con fecha 19 de agosto de 2016). 
   




J. García y F. Domínguez

martes, 15 de noviembre de 2016

Ha muerto don Pedro Guerrero Ventas

A partir del 26 de abril de 1968, el conocimiento del Priorato de la Orden de San Juan aumentó considerablemente a pesar del poco interés que despertaba no sólo en Consuegra, sino en los demás pueblos del mismo. Gracias a un gran trabajo de investigación, que fue presentado y aprobado como tesis para la obtención para el grado de Doctor en Derecho Canónigo en la Universidad de Comillas por don Pedro Guerrero Ventas.

Este estudio histórico fue tan interesante que mereció ser publicado por la Diputación Provincial, en 1969, con el título: "El Gran Priorato de San Juan en el Campo de la Mancha". Las cuatrocientas páginas del libro publicado, abrían una puerta al conocimiento de siete siglos de historia de nuestra tierra a pesar de la falta de documentación que el mismo autor seguía echando en falta en el prólogo de su obra. Y Guerrero Ventas añadía en el mismo prólogo, que "...no es difícil que aparezcan cualquier día documentos que hoy se dan por perdidos y que pudieran estar pudriéndose en los sótanos del castillo de Consuegra o en alguna casas nobiliaria del país..."

Portada de la valiosa obra que nos ha
 legado don Pedro Guerrero Ventas

Nada de esto ha sucedido después de cincuenta años y tras descombrar la mayor parte del castillo para su reconstrucción al día de hoy. A su vez se lamentaba del "vandalismo destructor de las tropas invasoras francesas en los años 1808 y 1809 donde a consecuencia se perdió para siempre la riqueza documental del Archivo de Consuegra".

La casualidad y el azar se unieron en septiembre de 1992 para que ocurriera lo imposible. Los profesores Carlos Barquero Goñi y Carlos de Ayala Martinez, de la Universidad Autónoma de Madrid localizaron el Libro Becerro de la Orden, que se daba por perdido y que apareció en el museo de la Orden de San Juan en Londres, concretamente en el Museum of the Order of Saint John de Clerkenwell. Este importante hecho ya lo reflejamos en nuestro primer tomo de "Consuegra en la Historia" con varios artículos donde valoramos la trascendencia de este documento, que se había custodiado en el archivo del castillo de Consuegra y luego en el torreón de la Tercia y que se creía desaparecido, como así supuso también Guerrero Ventas (recomendamos consultar el tomo I de "Consuegra en la Historia").

Recorte de prensa: Archivo Francisco. Domínguez Tendero


La publicación de esta gran obra fue un acontecer cultural de importancia para la historia de Consuegra y el Priorato de San Juan que pocos compartieron y supieron valorar en su momento. Hoy afortunadamente somos muchos los que valoramos al personaje y su gran trabajo.

Pensamos en alguna ocasión solicitarle un artículo para nuestras publicaciones, pero ya no fue posible por su avanzada edad y su estado de salud. Como reconocimiento a este historiador toledano, hemos pedido a dos de nuestros historiadores más relevantes en la actualidad; Juan Carlos Fernandez-Layos y Marcial Morales que son parte del proyecto Consuegra en la historia, una valoración del personaje y de su obra; nadie mejor que ellos para hacerlo y rendirle nuestro humilde homenaje.

F. Domínguez Gómez
J. García Cano

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En la hora del adiós a don Pedro son muchos los sentimientos y recuerdos que se agolpan en mi memoria. Todos ellos cargados de la nostalgia y afecto sincero, producto de tantos instantes compartidos, hablando y disertando sobre la Historia de nuestra tierra.

Hay momentos que sobran las palabras, y toda expresión de reconocimiento sobre su persona se puede resumir en el aprecio y respeto que siempre le tuve.

Le conocí a través de su obra cumbre sobre el Priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén en La Mancha. Nuestra guía a la hora de comprender el pasado del Campo de San Juan. Después tuve el placer, en varios congresos, de compartir ponencias y mesas redondas. También disfrute del honor de que presentase mi primera publicación, Historia de Consuegra, en la Casa de Cultura de nuestra Ciudad.

Por todo ello, aprovechando la oportunidad que me da este espacio, quiero tomarme la licencia de pedir a las autoridades, que no olviden a este investigador que tanto hizo por nuestra cultura.

Por último, desde el respeto y recuerdo, todo mi reconocimiento.

Hasta siempre don Pedro.


Juan Carlos Fernández-Layos de Mier


 Guerrero Ventas junto al Cardenal Antonio Cañizares. (Foto revista Padre Nuestro)


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Hace escasamente unos días, Paco Domínguez me comunicaba el fallecimiento de Pedro Guerrero Ventas. La verdad es que yo no tuve ocasión de tratarlo personalmente sino en un par de ocasiones que le vi paseando por esas calles atestadas de turistas en las cercanías de la catedral de Toledo, que era su casa. Siempre me dirigía a él, como don Pedro; con el afecto de alguien que ha leído su obra y que siente admiración por un trabajo y que además quiere continuarlo. Un día se le encontró mi padre por esas mismas calles y le dijo que su hijo quería continuar la investigación que él, don Pedro, había iniciado. Que quería hacer una tesis doctoral sobre el señorío de la Orden de San Juan en La Mancha. Entonces respondió: “¡Uuuy!, eso es muy difícil, dile que mejor lo haga sobre el Convento de Santa María del Monte en Urda…” Pasaron los años y después de muchas adversidades, dificultades y también alegrías, y sobre todo, gracias a las referencias documentales que nos dejó don Pedro, que sentaron las bases de mi investigación, pude concluir mi tesis doctoral que trata precisamente sobre el tema del régimen señorial de la Orden de San Juan en La Mancha. Y efectivamente, como me señaló, no iba a ser un camino ni mucho menos fácil. Cuando tuve la tesis en formato de libro entre las manos, lo primero en lo que pensé fue en llevarla para que la viese Pedro Guerrero Ventas. No para decirle que el reto había sido superado, sino para que viese que había un continuador de su labor y el reconocimiento de que en parte aquella obra había sido culminada gracias a la información contenida en sus publicaciones. Esto ocurrió antes de la Navidad de 2015, cuando don Pedro ya muy mermado  por los años, tenía muchas dificultades para hablar y estaba en silla de ruedas, agarraba emocionado mi tesis doctoral y le ayudaba a hojearla.

Pedro Guerrero Ventas desarrolló una investigación sobre el Campo de San Juan en La Mancha, con un mérito incuestionable. Un estudio donde las referencias a fuentes directas conocidas en el momento, en los años sesenta del siglo XX, eran muy limitadas, debido fundamentalmente a la destrucción de parte del archivo que la Orden poseía en Consuegra durante la Guerra de la Independencia, y a que aún no se había hecho público el hallazgo de la documentación del Archivo del Infante Don Gabriel, contenida hoy en el Palacio Real de Madrid. Por entonces desordenado y sin clasificar. Tampoco contaba con los medios informáticos, internet, etc., que tanto facilitan hoy en día la documentación. Y sobre todo, que como el bien decía, era y es un tema de investigación muy complicado, que a él le tocó lidiar prácticamente partiendo casi de cero. Pero que sirvió para recuperar la memoria histórica de nuestra tierra, el Campo de San Juan, que en el espacio de un siglo casi había logrado borrar el recuerdo de 700 años de nuestra historia ligada a la Orden de San Juan de Jerusalén, hoy más conocida como Orden de Malta. Una Orden que hoy en día sigue existiendo y continúa su labor asistencial y hospitalaria. Recientemente celebró un Capítulo en la Iglesia de San Juan en Consuegra.

Tres son las obras que aquí quisiera destacar, legadas por Pedro Guerrero Ventas. Su tesis doctoral, El Gran Priorato de San Juan de Jerusalén en La Mancha, Toledo, Diputación Provincial, 1969. La edición crítica que hizo de la obra de AGUIRRE, Domingo: El Gran Priorato de San  Juan de Jerusalén en Consuegra, en 1769, Toledo, CSIC, 1973. Y la publicación del inventario de los fondos contenidos en los archivos de la Orden en Consuegra,  El Archivo prioral-sanjuanista de Consuegra. Resumen de sus fondos documentales,  Toledo, Diputación Provincial, 1985.

Sirvan estas líneas de agradecimiento y un pequeño homenaje. Descanse en Paz.


Marcial Morales Sánchez-Tembleque



viernes, 21 de octubre de 2016

Juan F. Palencia García nombrado Académico Correspondiente por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo


El pasado día 2 de octubre la R.A.B.A.C.H.T., nombró a siete nuevos académicos correspondientes de varias zonas de la provincia de Toledo, cada uno de ellos en sus diferentes especialidades: Historia, Humanidades, Derecho y Medicina. El comienzo del curso académico 2016-2017 tuvo lugar en esta ocasión en el Salón de Plenos de la Excma. Diputación Provincial de Toledo. La sesión se inició con unas palabras del director de la Academia D. Jesús Carrobles Santos, quien recordó que este año la Real Academia de Toledo ha cumplido su primer centenario. El discurso inaugural lo ofreció D. Ramón Sánchez González, con el título “Cien años trabajando por la historia y el arte de Toledo”.

© Ana Pérez Herrera. ABC digital.

Recibió el título y la medalla que lo acredita como Académico Correspondiente por Consuegra, el profesor D. Juan F. Palencia García, licenciado en Historia y en Humanidades, así como Doctor en Historia Antigua. Además, es investigador que se formó en el Departamento de Historia Antigua de la UNED bajo la dirección de D. Javier Andreu Pintado, y actualmente es profesor de Geografía e Historia en el IES Consaburum de la ciudad de Consuegra, labor que compagina con la codirección de las excavaciones arqueológicas en los yacimientos consaburenses del Cerro Calderico y de la Presa Romana de Consuegra. Su tesis doctoral, presentada este mismo año, así como una buena parte de sus artículos publicados, versan sobre la Consuegra prerromana y romana, etapa muy importante de nuestra historia como se puede comprobar en el blog (https://consuegraromana.wordpress.com/). Otros académicos consaburenses que le precedieron, quienes tuvieron el honor de ocupar un lugar en esta institución toledana a lo largo de cien años fueron D. Francisco Domínguez Tendero, D. José Jiménez Nieto y D. Juan Carlos Fernández-Layos de Mier. En el acto también intervinieron el Presidente de la Diputación Provincial de Toledo D. Álvaro Gutiérrez Prieto, así como el Vice-Alcalde de Toledo y Concejal de Cultura D. Jose María González Cabezas.

© Ana Pérez Herrera. ABC digital.
El nombramiento de Juan F. Palencia nos satisface y enorgullece porque supone un respaldo importante a nuestro proyecto “Consuegra en la Historia”, al ser el nuevo académico un componente destacado del mismo, ya que hemos apostado por él desde que iniciamos nuestra labor, por lo que nos anima a continuar con más ganas, en este proyecto que pretende poner la historia y el patrimonio consaburenses a la altura que merece.


Fotografía de los siete nuevos Académicos junto al
Consejero de Educación y Cultura D. Ángel Felpeto
El citado día 2 de octubre, estuvimos presentes en el acto junto a su familia y amigos, en este día tan importante para él, donde se vio reconocida su trayectoria como docente y divulgador, ya que cuenta con una veintena de trabajos publicados en diversas revistas especializadas y actas de Congresos, que muestran su labor científica en el conocimiento de Consabura y su amplio territorio.

Familia y amigos del nuevo académico Juan F. Palencia García

F. Domínguez Gómez
José García Cano
Asociación "Centro de Estudios Consaburenses F.D.T."


viernes, 19 de agosto de 2016

Cierre de las II Jornadas de Difusión y Formación Arqueológica y Patrimonial


Excelente acogida de las tres charlas-ponencias que se han llevado a cabo los pasados días 22, 29 de julio y el 5 agosto dentro de las II Jornadas de Difusión y Formación Arqueológica y Patrimonial.


La tercera charla no podía ser menos, porque contó con la presencia en el estrado de un consaburense que dejó huella en la década de los años ochenta en Consuegra: Juan Carlos Fernández-Layos. Gracias a su labor al frente de la Escuela Taller de Consuegra en varias etapas, se realizaron actuaciones importantes en el castillo, quedando éste accesible para el gran público y confirmándose como lo que hoy es, es decir el principal monumento del patrimonio consaburense. Fernández-Layos también dirigió la puesta en funcionamiento de la segunda etapa del Museo Arqueológico de Consuegra, añadiendo a su labor la publicación de varios trabajos sobre la historia de nuestra ciudad, entre los que destacamos el libro Historia de Consuegra. Edad antigua. Ha participado como ponente en diversos congresos y jornadas sobre historia y patrimonio en toda España, resaltando su última publicación en 2013, la novela histórica titulada “La Sombra del héroe” (basada en la muerte del hijo del Cid Campeador en Consuegra). Desde 1992 es Académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias históricas de Toledo y actualmente es director de programas de restauración, formación y empleo del Ayuntamiento de Toledo.



Precisamente de su etapa laboral en Consuegra, fue de lo que habló Juan Carlos Fernández-Layos en su conferencia, donde valoró y recordó una etapa muy positiva para nuestro patrimonio histórico. La experiencia de personas como Juan Carlos nos ayuda y anima a continuar en esta etapa actual que para nosotros comenzó hace siete años con el inicio del proyecto “Consuegra en la historia” en el que se han implicado muchos investigadores y estudiosos de la historia incluido él mismo.

En el contenido de su charla: "Intervenciones arqueologicas en Consuegra y en el Cerro Calderico. Primeras propuestas de protección patrimonial" el conferenciante fue precisando sobre todas y cada una de las actuaciones llevadas a cabo durante aquellos años, volviendo a recordar otras intervenciones que se quedaron pendientes, como investigar la posible cavidad subterránea del Cerro Calderico.


En el estrado se encontraba también Juan Francisco Palencia como co-director del proyecto Consabura, que intervino para dar las gracias al conferenciante por su colaboración y para informar del estado actual de las investigaciones y excavaciones llevadas a cabo dentro del propio proyecto. Igualmente agradeció al Ayuntamiento de Consuegra su apoyo moral y financiero, al IES Consaburum su colaboración y también a los quince becarios que durante los días de desarrollo de la excavación han participado en este proyecto con ilusión y ganas de aprender y trabajar por Consuegra.

Francisco Domínguez Gómez intervino igualmente, recordando también el momento actual que vivimos en Consuegra con respeto a la explotación de los recursos turísticos, punto muy importante y que se basa en el extraordinario trabajo que se realizó en los años 60-70 del pasado siglo, con muy pocos medios a cargo de unos pioneros y visionarios que lograron colocar a Consuegra en el mapa nacional e internacional, labor que fue continuada por los diferentes Ayuntamientos hasta el día de hoy; y aunque hemos avanzado mucho, quedan sin duda bastantes asignaturas importantes donde trabajar para atraer al centro urbano de Consuegra una parte del millón de personas que visitan nuestro conjunto monumental del castillo y molinos de viento (aquí destacamos el gran papel que desarrolla la Oficina de Turismo de Consuegra desde hace décadas). La principal asignatura está bien clara: Consuegra demanda dos grandes museos, que abarquen los dos trascendentales periodos de su historia. Un museo arqueológico donde se refleje la Consabura romana y pre-romana y otro, el de la Orden de San Juan, que merece albergar la historia de la capitalidad sanjuanista que ostentó Consuegra durante ocho siglos.

Francisco Domínguez destacó igualmente el gran movimiento cultural que vivimos en los últimos años y que ayuda a la promoción turístico-cultural y expansión económica de Consuegra. Éste movimiento tuvo sus principios en la Batalla Medieval que este año cumple su vigésimo aniversario. De aquí surgió la Asociación Consuegra Medieval, pilar de la continuidad del evento, gracias al cual se fomentó la creación de algunos grupos teatrales y de animación con el gran papel que realizan, como son “Vitela Teatro”, “Encanto Consuegra (Consuencanto)”, “Los Miserables”, etc., incluyendo además a la empresa Produciendo que ha dado vida a nuestros molinos de viento y a la actividad turística de la ciudad. Todos estos grupos hoy son causantes muy directos, de la gran afluencia de turismo que recibe Consuegra estos últimos años.

Sin olvidar a los hoteles y casas rurales de nuestra localidad, porque han ayudado a poner a Consuegra al nivel de ciudades turísticas importantes, con los servicios y alojamientos de calidad que ofrecen. Citaremos también a la Agrupación de Coros y Danzas "Rosa del Azafrán" que con sus más de cincuenta años de historia da un gran prestigio a nuestra ciudad; así como al grupo poético "Hijos de un rio Amargo", que ofrecen el toque literario en el panorama cultural consaburense y cómo no, a la Asociación "Círculo Cultural Consaburense", que desde hace años ha investigado la historia local.

Finalizó el acto el Concejal de Cultura Jesús Romero, que insistió en el apoyo que realiza el Ayuntamiento a todas las iniciativas culturales y patrimoniales, haciendo especial hincapié en dar prioridad a la localización de los restos del circo romano de Consabura así como la búsqueda del cuerpo del Gran Prior don Hernando de Toledo, que posiblemente siga enterrado en el convento Carmelita de Consuegra. Resaltó además, la realización de la I Semana del Patrimonio Consaburense, así como la colaboración y ayuda ofrecida al proyecto Consabura: Ciudad y territorio y la próxima reapertura del Museo Arqueológico Municipal.

Al final de la charla, se expusieron algunos materiales aparecidos en las excavaciones de este año 2016, que fueron detenidamente observados por los asistentes a la conferencia.

Como final de estas II Jornadas los voluntarios y el codirector del proyecto "Consabura, ciudad y territorio", Juan Fco. Palencia, realizaron una visita al importante yacimiento del Cerro de las Cabezas de Valdepeñas, para ver las distintas infraestructuras de la excavación incluido, su Centro de Interpretación, y conocer de cerca los métodos de excavación, consolidación y limpieza de materiales arqueológicos, para su aplicación en nuestros próximos proyectos. Desde aquí damos las gracias a los codirectores del yacimiento Domingo Fernandez y Tomas Torresnos por las atenciones recibidas.












 






Coordinadores proyecto “Consuegra en la Historia”